¡A circular todas!


Hace mucho tiempo las mujeres de las aldeas primitivas menstruaban todas en la misma fecha, juntas.

Sabían que esos días eran especiales pues se encontraban más intuitivas, más creativas, más sabias.
Sangraban al mismo tiempo y no sólo estaban en sintonía sus cuerpos, sino que su energía femenina también se acompañaba, se alimentaba, se sostenía, fluía entre ellas y al ritmo de la naturaleza, circulaba...
Quiero detenerme en esta palabra:
CIRCULABA
CIRCULAR
CÍRCULO
Es desde ese inconsciente colectivo femenino y milenario, desde donde nace tal vez esta primigenia idea de reunirnos en Círculos de Mujeres, de sentarnos en ronda, para generar juntas este fluir de lo femenino.
Mucho tiempo después, la psicóloga junguiana Jean Shinoda Bolen nos regala su poético y sagrado libro "El Millonésimo Círculo", donde da un sustento teórico y vivencial a esto que ya viajaba en nuestra sangre desde siempre.
Es en este fluir circular donde las cualidades que como mujeres poseemos se fortalecen.
Es allí donde alimentamos y fortalecemos la comprensión, la intuición, la magia, la paciencia, la cooperación, la contención, la creatividad y tantos otros dones.

¡Por ello quiero invitarlas a que gesten su propio Círculo de Mujeres!

Un Círculo en el que puedan sanarse, cuidarse, acompañarse.
Un Círculo en el que puedan nutrirse para crear, enamorar, dar a luz, sostener, dejar partir, arremeter, crecer, amar.
Un Círculo para conectarse con sus otras hermanas.
Un Círculo para colaborar con el cuidado de la Madre Tierra y su sabiduría.
Un Círculo que se integre a la gran ronda planetaria de amor y conciencia.
Un Círculo... Una ronda, una luna, una panza embarazada,un planeta, una cereza, un mandala.
Un círculo de abrazos.Una estela infinita de corazones que se unen.

Aquí podrán compartir el material necesario para orientarse y crear su propio Círculo,
concretando así este sueño de circular junto a otras mujeres, reunirse con su propia manada.
También podrás encontrar los distintos Círculos de Mujeres que ya están en movimiento, desplegándose y expandiéndose en cada rincón del planeta.
Al costado del blog existe un Listado de Círculos de Mujeres, ordenado por su ubicación geográfica (por país).

"¡Bailen su danza aquí junto al fuego sagrado!
¡Muestren el rostro de sus lunas!
¡Canten sus dolores y sus versos!
Vengan a parirse.
Vengan a parirse.
Vengan..."

©Germana Martin

La bella imagen es la obra "Las tres gracias" de la artista Cristina López Casas,
de su blog "Lo pintado, pintado está"
http://loquepintacris.blogspot.com/
¡Muchas gracias!

Cómo producir un cambio en ti misma y en tu papel dentro del patriarcado

Si reprimes o callas lo que sientes, si niegas o quitas importancia a lo que ves, o no expresas lo que quieres, y nadie a tu alrededor parece advertirlo, el círculo es el lugar donde, en una atmósfera de iguales, por el simple hecho de estar presente puedes aprender. 
Un círculo digno de confianza tiene un centro espiritual, un respeto hacia los límites y una poderosa capacidad de transformar a las mujeres que lo constituyen. 
Los círculos funcionan, además, como grupos de apoyo que, si quieres cambiar algo de tu vida, te ofrecen una base de operaciones donde lanzarte e intentarlo. 
En un ámbito patriarcal, un círculo de iguales puede ser como una isla donde hablar y reír libremente; nos hace conscientes del contraste, y eso nos lleva a darnos cuenta de que muchas de nuestras acciones están perpetuando el status quo y de cómo podríamos cambiarlas.

Jean Shinoda Bolen
El Millonésimo Círculo

"Círculo redondo, círculo perfecto..." canción interpretada por Lulacruza de su álbum Circular Tejido

Por dentro corre un río contento
Y en la orilla silban pájaros de fuego
De las piedras brotan un sonido que se ha gestado en secreto
De las piedras brotan memorias que el calor vuelve remedio 

Resueno resueno 
Con el agua de mujeres que en el camino encuentro 
Recuerdo recuerdo 
Sentarnos juntas a abrazar la creación en silencio (BIS) 

Circulo redondo, circulo perfecto 
Espiral sin fondo, vientre del adentro 
Matriz de memoria, pozo de deseos 
Circulo de apoyo donde nace el tiempo 
Vengan nos juntamos, nos reconocemos 
Hijas, madres y hermanas bajo un mismo cielo 
De tantas formas y en tantos cuerpos 
Femenino distinto pero un mismo aliento 

Resueno resueno …. 

Lulacruza, de su álbum Circular Tejido

El poder invisible del Círculo de Mujeres: el Millonésimo Círculo por Jean Shinoda Bolen


La doctora Jean Shinoda Bolen es profesora de psiquiatría en la Universidad de California, San Francisco. Es analista jungiana y autora de “The Millionth Circle” a partir del cual se creó la iniciativa del círculo y un movimiento local internacional para la paz y la conexión.

Cuando las mujeres se unen y se comprometen unas con otras a pertenecer a un círculo, especialmente a uno con un centro espiritual, crean un canal de transformación para ellas mismas y un vehículo para cambiar el mundo. Los componentes esenciales del círculo son mujeres que tienen la capacidad de crear amistades profundas y duraderas con otras mujeres.
El arquetipo de las hermanas
La amistad entre las mujeres y los círculos de mujeres no son alianzas temporales porque los principios femeninos de crianza, mantenimiento y apoyo, entre ellas une a las mujeres en un círculo de hermanas. Es el arquetipo de la hermana de las mujeres lo que hace posible que las mujeres se identifiquen entre ellas a través de fronteras nacionales, raciales y religiosas.
El poder histórico de los círculos de mujeres
Los cambios importantes en la condición de la mujer han sido producidos por los círculos de mujeres. El movimiento sufragista de las mujeres se inició a mediados del siglo XIX con cinco mujeres que eran amigas. Los hombres en el poder se resistieron a este movimiento y dijeron que no era natural que las mujeres votaran y las condenaron desde los pulpitos porque actuaban en contra de la voluntad de Dios. El Movimiento Sufragista logró que las mujeres votaran y también tuvo como resultado que las mujeres pudieran poseer propiedades y obtener un salario. Mas tarde, se produjeron el Movimiento de Liberación de las mujeres y el movimiento de mujeres a mediados del siglo XX que nació gracias a los grupos de concientización y a las mujeres que trabajaban juntas, eficazmente por el cambio. A las mujeres nunca se les han otorgado derechos libremente, y ellas no han matado por esto. Los movimientos de mujeres son locales y no están financiados desde arriba/ altos mandos. Crecen a través de la invisible y no jerárquica red de amistad entre mujeres y la capacidad de las mujeres de unirse por medio de la conversación y entonces lograr influir a los hombres y a las instituciones. Los movimientos de mujeres producen una revolución social sin disparos, después de que un número importante de mujeres se involucra en la lucha por el cambio y a su vez, hace que una masa crítica de personas piense de manera diferente.
El poder invisible que fortalece a las mujeres en los círculos
El poder invisible de los círculos de mujeres sobre las mujeres que pertenecen a estos grupos se origina en el poder de las personas sobre los demás, lo cual es extraordinario. La autoestima de una persona, el compromiso, el desarrollo de talento depende de si se nos ha escuchado, valorado, amado por lo que somos, alentado, apoyado y ayudado. Cuando hay apoyo psicológico o práctico para hacer un cambio importante, hay una mayor probabilidad de que el cambio ocurra. El hecho de que otro crean en nosotros o tengan la misma perspectiva que la nuestra tiene un efecto poderoso e invisible. El poder de resistir ante la mayoría tiene origen en el formar parte de un pequeño círculo con personas que piensan de manera similar y nos permite seguir adelante a pesar del ridículo o la oposición.
Alcanzar una masa crítica: el centésimo mono
Una idea cuyo tiempo ha llegado depende de una masa crítica de personas que adoptan una nueva forma de pensar, de sentir, de percibir. Una vez que se llega a esa masa crítica, lo que ha sido rechazado se vuelve aceptado. Lo que alguna vez fue impensable y más tarde adoptado por más y más personas llega a una masa crítica y se convierte en la nueva norma. Las nuevas ideas han sido comparadas con la propagación de un virus en una población que es un modelo para la propagación de una nueva idea o incluso una moda.
Cuando una idea es ridiculizada, especialmente cuando va en contra de la sabiduría masculina convencional, una historia o visión a la cual asirse mientras se continúa el trabajo para lograr un cambio sirve como una fuente de inspiración poderosa. Por ejemplo, el hecho de que los ciudadanos preocupados pudieran poner fin a la competencia de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia era una idea ridícula. Sin embargo, las personas empezaron a intentarlo y el movimiento creció, inspirado en la idea de una masa crítica y la historia del Centésimo Mono. Basado en la teoría del campo mórfico, comprendida intuitivamente, el Centésimo Mono fue el que se convirtió en el número crítico, después del cual, todos los monos, incluso aquellos que no tenían contacto directo con el movimiento hicieron lo nuevo. Los activistas antinucleares se vieron a sí mismos contribuyendo para lograr un número crítico. La historia le permitió a los trabajadores de ese campo creer que lo que estaban haciendo estaba marcando una diferencia incluso ante la ausencia de un cambio visible. Para que hubiera un centésimo mono tenía que haber un décimo sexto, un vigésimo tercero, un septuagésimo quinto y un nonagésimo noveno. Finalmente, el Muro de Berlín cayó, se firmaron tratados contra la proliferación de armas nucleares y la era nuclear terminó.

Jean Shinoda Bolen

¿Cómo formar un Círculo de Mujeres?


El material que transcribo aquí lo he tomado de Internet hace ya muchos años, de una página que ya no existe en español, la Red Global de PEACE X PEACE.
Me parece que puede ser un texto útil como orientación para dar los primeros pasos en la formación de un Círculo de Mujeres:

"A continuación presentamos algunos pasos sencillos para que hoy, usted forme su círculo de mujeres.

1-Convierta su sueño del círculo en una realidad.
Creer que pertenecer a un círculo mejorará su vida es el primer paso para empezar un círculo.
Escriba su sueño ( su deseo) de iniciar un círculo en un papel y péguelo en un lugar donde pueda verlo a menudo, como por ejemplo, su baño o su computadora.
Comparta su sueño con otras personas e invítelas a unírsele para iniciar el círculo.
Publique un anuncio amistoso en los lugares de reunión locales tales como iglesias, sinagogas, bibliotecas, o ciber cafés. Su mensaje puede ser el siguiente: “Se buscan mujeres que estén interesadas en iniciar un círculo de mujeres”.
Después de que usted haya encontrado a una o dos personas con las que comparta su sueño, usted tendrá un círculo.

2-Establezcan una fecha, una hora y un lugar para la primera reunión del círculo.
Háganlo pronto. Esa primera reunión puede ser la más difícil de organizar. Quizá haya conflictos en sus horarios, pero encuentren la hora adecuada. Cuando tenga problemas para establecer una fecha, regrese a la nota que creó en el paso 1 para que recuerde su sueño.

3-Elaboren un plan para organizar y facilitar el trabajo del círculo.
Con sus compañeras, decida quién será la primera en ayudar a organizar la primera reunión. El liderazgo compartido producirá un círculo de autoayuda en el que todas las personas colaboran para hacer del círculo un ambiente seguro y de apoyo.
El equipo de facilitadores debe saludar a cada miembro, abrir y cerrar la sesión, y guiar la conversación para que todos los miembros sean escuchados y puedan expresarse. Cada miembro se convierte en un líder y juntos son responsables de hacer que el tiempo del círculo sea valioso para todos. Algunos puntos importantes que debemos recordar cuando empezamos son:
Siéntense en círculo. Coloquen las sillas o cualquier tipo de asiento que vayan a utilizar en círculo, de manera que todos los miembros puedan verse y puedan ser escuchados.
Creen sus propios rituales para abrir y cerrar el círculo.
Un ritual puede ser tan sencillo como el que cada persona se presente y exprese con dos o tres palabras lo que espera del círculo. El ritual de cierre puede ser que cada persona exprese lo que la experiencia significó para ella. Algunos desearán un procedimiento más formal. Por ejemplo, los círculos nativoamericanos empiezan con un ritual para honrar a su espacio sagrado, la madre Tierra. Encienden una vela mientras dicen una oración o recitan un poema para honrar el espacio y el tiempo que comparten. Así que sean creativas y desarrollen rituales de apertura y cierre que corrrespondan a la identidad de su círculo.
Adopten sus propios principios del círculo.
La creación de un círculo de paz, en contraposición con la organización de una “reunión de mujeres”, empieza por establecer normas de conducta acordadas que hagan del círculo un espacio sano para todas. Su primer círculo debe iniciarse con la pregunta: “¿Qué necesitamos acordar todas para que este sea un entorno seguro y de apoyo para todas nosotras?”. Hablen sobre cada principio y pidan que haya una retroalimentación por parte de todas.
A continuación presentamos algunos principios del círculo que se han utilizado desde épocas antiguas:
· Permitir que hable una persona a la vez
· Promover una comunicación abierta y franca
· Escuchar activamente, sin prejuicios
· Escuchar con compasión
· Ofrecer experiencias en lugar de consejos
· Invitar al silencio cuando haya duda o necesidad
· Compartir el liderazgo y los recursos.

4-Dénle un nombre a su círculo y establezcan su propósito.
Por medio del consenso decidan el nombre y el propósito de su círculo. Darle un nombre su círculo lo hace una realidad no sólo para cada miembro, sino para aquellos fuera de él. Los tipos de círculos son ilimitados y entre ellos pueden incluirse: un círculo de madres, un círculo espiritual, un círculo de discusión de lecturas, un círculo de estudios religiosos, un círculo para el diálogo entre distintas religiones, un círculo de costura, un círculo de recuperación, un círculo ambiental, un círculo de adolescentes, un círculo de madres solteras, un círculo de mujeres, por mencionar algunos.

5-Decidan quiénes formarán parte del próximo equipo de facilitadores y elaboren un calendario para las próximas fechas.
Como mencionamos, el liderazgo compartido ayudará a evitar que cualquier miembro del círculo se sienta abrumado por la responsabilidad y promoverá la participación y el liderazgo activos por parte de todos los miembros de su círculo, habilidades que empezarán a reflejarse en otros aspectos de su vida también.
Elaborar un calendario claro de sus próximas reuniones también les ayudará a integrar el círculo a sus vidas. Esto les permitirá dejar tiempo libre para él, planear ese tiempo, y esperar con ansia las aportaciones y el apoyo de la próxima reunión.

6-Reúnanse constantemente.
Incluya el tiempo del círculo en su calendario como un evento importante. Mantenga ese compromiso con usted misma, así como lo haría con cualquier cita importante. Habrá algunas veces en las que se sienta muy cansada para ir. Vaya de todas maneras. Esfuércese. Después estará encantada de haber ido. Respetar este tiempo sagrado, le traerá muchos beneficios. Asistir a la reunión esporádicamente creará algo incompleto, ir regularmente construirá un vínculo poderoso y revitalizador.

Texto tomado de Internet por Germana Martin, de una página que ya no se encuentra disponible.

Juntas por Germana Martin



Desde siempre.
Milenios por detrás, tiempo sin tiempo.
Las mujeres nos hemos reunido unas con otras.
Siempre supimos de redes, de tramas, de círculos, de mandalas y corazones abiertos.
La luna nos cobija bajo su luz, desde el origen de las mareas.
Menstruábamos juntas. Abrazo de sangre y misterio.
Sintonía perfecta y cósmica.
Las diosas nos guiaban, las manos tejían magia acordonada con caricias, los astros iluminaban los secretos, las miradas se compartían, las visiones se transmitían de boca en boca, de alma a alma.
Guerreras, sabias, brujas.
Juntas teníamos la risa y el llanto.
Juntas sabíamos de hijos, amantes, soles, miedos, juegos.
Juntas crecíamos, compartíamos, creábamos.
Juntas paríamos. Juntas sanábamos. Juntas nos adentrábamos en los secretos de la Anciana Sabia. Juntas nos alejábamos de aquí cuando la Diosa nos llamaba.
Juntas.
Amigas.
Hermanas.
Esa chispa de amor y complicidad, de abrazo y compañía, de beso y contención todavía corre en nuestras venas.
Somos diosas compinches, bulliciosas, cariñosas, solidarias, compañeras.
Somos diosas que gustamos de sentarnos en rueda, contarnos historias y acunarnos.
Somos diosas que danzan y se ríen, creativas, juguetonas.
Somos mujeres en círculo: hermanas laboriosas, solidarias chamanas, con latidos cotidianos, con pociones y silencios.
Una canción nos lleva de la mano y nos trenza el alma desde lo más sagrado.
Danzamos con la Rueda mágica de la Creación.
Soñamos suspendidas en el Aliento Infinito de la Diosa.
Una y otra vez nacemos.
Nos parimos de la mano.
Juntas.
En un mismo latido, le regalamos la Vida al Universo.

©Germana Martin
07-02-09
para Adriana Barbato, Amiga de Mareas.

La imagen que acompaña el texto es "Dos mujeres corriendo en la playa" de Pablo Picasso

“Honrando la sabiduría de los Círculos Femeninos de antaño, y gestando en conjunto la de Hoy…” por Mahi -Carolina Barahona-





Círculo de Mujeres

En Círculo...Ancianas, Madres y Jovencitas desde antaño se reunían para compartir sus vidas, aprendizajes, penas y alegrías. Formando una contenedora Matriz de Amor, Complicidad, Hermandad, Intuición, Poder y Sanación. Las abuelas aportaban compartiendo su sabiduría, su experiencia y sus secretos, las madres sosteniéndolas y entregando todo su potencial creativo y las jóvenes contagiando con su vitalidad, fuerza y nuevas visiones. Todas impregnadas de la misteriosa experiencia de Ser Mujer, compartiendo sus riquezas en todas las generaciones. En Círculo, en comunión, en receptividad.
Hoy, tras cientos de años las mujeres volvemos a reunirnos. En otro tiempo y en otro espacio. En círculos y en nuevas formas. Honrando los valiosos aportes de las sabidurías ancestrales indígenas de América y del mundo, las que nos han legado la conexión con la Naturaleza, el arte del ritual, las ceremonias y la medicina de los círculos. Recogiendo los aportes de las tradiciones de las antiguas sacerdotisas de la Diosa, así como también las contribuciones actuales del ecofeminismo, y del feminismo espiritual junto a las corrientes de mujeres neo-jungianas de liberación de la psique femenina, entre otras. Todo esto integrado en nuestra propia vivencia de habitar un cuerpo de mujer y de seguir el impulso profundo de buscar nuestros propios referentes de sabiduría y espiritualidad femenina más allá de los patrones del sistema patriarcal.

Temas de Mujer


En los círculos rescatamos las temáticas que en nuestra cultura nadie nos enseña: El contacto con nuestra naturaleza cíclica, que es la que nos conecta con los ciclos mayores de la naturaleza y nos permite vivenciar concretamente la sabiduría última del eterno cambio, de la vida, la muerte y el nuevo
renacer. El honrar “nuestra luna” la sangre menstrual con su poder, su dolor y sus dones. La conexión íntima con nuestro cuerpo en el arte de parir y dar a luz naturalmente en un acto de iniciación, de poder y de profunda espiritualidad, en el reconocimiento de nuestra capacidad de Diosas Creadoras de vida. El rescatar el dominio de nuestro cuerpo de mujer sin depender de agentes externos ni menos de leyes impuestas, a través del conocimiento y el contacto con nuestros estados de fertilidad y capacidad de decidir responsable y conscientemente. El Alentar a nuestros compañeros y hermanos de camino hombres a que revaloricen dentro de ellos su propia energía femenina y sobretodo a que reivindiquen su
energía de la masculinidad sagrada, en conexión e integración con la sagrada feminidad y así podamos en conjunto formar pautas sanas de relaciones en beneficio de una nueva humanidad.
Buscamos a través de nuestra conexión, empoderamiento y sanación interna, el despertar de todas nuestras “hermanas de tribu” para la gracia de todas las mujeres y hombres, de todos los seres visibles e invisibles de nuestro planeta, y así contribuir con nuestros dones a equilibrar y armonizar nuestra Madre Tierra tan herida y contaminada en estos tiempos.
Honrando la sabiduría Femenina de los círculos ancestrales de antaño, y gestando en conjunto la sabiduría que nos toca dar a luz hoy.

((((Círculo Matríztico)))) Tejiendo Redes Circulares



En medio de la sincronicidad de la existencia nace el Círculo Matríztico, lanzando el llamado a un Círculo de Visiones Femeninas como una forma de honrar a todas las mujeres pioneras que han estado desde tiempos lejanos abriéndonos el camino en el despertar de conciencia de las mujeres en sus diversas formas. Reuniéndonos para visionar en conjunto lo que nos espera a las mujeres en los tiempos venideros.
Conectadas por las redes subterráneas de comunicación femenina, mágicamente se ha ido armando el entretejido de la gran red con los diferentes círculos femeninos que están pulsando el despertar de las mujeres en diferentes rincones de Chile y del Mundo. Hoy se están aunando los diferentes círculos existentes y como semillas caídas en tierra fértil vemos con alegría el florecimiento de nuevos círculos en Santiago, Los Andes, Pucón, Castro, Viña del Mar, Olmué, Villa Alemana y así también sintonizadas con nuestras hermanas de los círculos de Brasil, Argentina, México, Bolivia y España entre otros.
Los círculos comienzan a emerger como verdaderas escuelas de sabiduría de vida, en las cuales reconocer las bendiciones que nos fueron dadas al nacer Mujer y desde allí reaprender a honrar lo masculino, para así, en comunión y con la Paz en nuestros corazones, reconciliar la eterna lucha de los opuestos y poder ir aún más allá.

Liderazgo Matríztico Circular



Mediante la unión de diferentes sostenedoras de círculos femeninos en un “Consejo de Círculos de Mujeres” son organizados los llamados a Grandes Círculos Femeninos, como instancias masivas de celebración, encuentro y retroalimentación entre los círculos existentes; así como también una forma de generar expansión, inspiración y empoderamiento en las mujeres que asisten por primera vez, para despertar su propia sabiduría interna, vivenciar el potencial sanador y enriquecedor de los círculos femeninos, e instar a quienes sienten el llamado a seguir su propia intuición para luego poder
junto a otras mujeres forma sus propios círculos de mujeres.
Quienes sostienen los círculos comienzan a aprender el arte de un liderazgo compartido en hermandad, solidaridad, rotatividad, sin jerarquías de autoridad, respetando la diversidad y el aporte único y personal de cada mujer. Valorando la magia de la complementariedad sinérgica que se da al aunar nuestros dones, partiendo de la confianza de que cada integrante del círculo es igual de valiosa y creativa en sus distintas formas. Vivenciando cómo existe espacio para el desarrollo de todas y que no es necesario competir ni defenderse. Sabiendo desde el interior que cada una es un espejo que refleja

nuestras bellas potencialidades, así como nuestros desafíos y sombras a sanar.
Experimentando cómo en la comunión de cada una de las participantes se gesta una fuerza y una sabiduría mucho mayor a la que podríamos acceder cada una por sí sola.
Nos movemos desde el poder del amor, fomentando la autoresponsabilidad y autorregulación, aprendiendo a escuchar y respetar las necesidades de las otras; mediando y moderando por el bienestar mayor de todo el circulo; aprendiendo a tener ejes y soportes firmes, pero lo suficientemente flexibles para fluir en la confianza de que cuando somos capaces de soltar nuestras expectativas personales, podemos ser canales de una sabiduría superior en la cual se revela el centro espiritual del círculo; abiertas a recibir los cambios, imprevistos y conflictos como una oportunidad de rescatar el aprendizaje por el más alto bien de todas.
Mahi -Carolina Barahona

Voces de Mujeres Circulares

"Nos reunimos en la sanadora geometría del Círculo, donde Todas somos UNA. En un espacio creado para compartir el Alma y restaurar nuestra sagrada Hermandad Femenina.
Recordando cómo mirar en el espacio interno, cuidando nuestro cuerpo, corazón, mente y espíritu, sabiendo que es así como nos fortalecemos y nos "posicionamos" en el mundo. Cada mujer reconciliada con su esencia femenina es un poderoso anclaje de Luz para el planeta, un poderoso portal de Amor, Aceptación, Respeto y Compasión."
Samai –Ximena Torrico- . Consejo Círculo Matríztico. Centro Kwan

“Hace tiempo que vengo sintiendo un llamado, en el vientre y en el corazón. Un llamado que escucho y me habla de mis hermanas: de tristeza, dolores y alegrías, de amistad, soledad y compañías, de anhelos, miedos y confianza; de voces, gritos y silencio; de lágrimas, sonrisas, rabias y amor… me hablan de mí.
Recordé que la Tierra era mi madre, mi hogar: ya no hay soledad. Recordé que la Luna me habita: ya no hay oscuridad.
Mujer tú que me escuchas, acompáñame; mujer tú que me escuchas, te acompaño…Vivamos juntas la magia y el milagro. Ya no hay soledad, no hay oscuridad. Mujer, toma mi mano, acompáñame, mujer, dame tu mano, te acompaño, vivamos juntas la risa, la danza, el amor en confianza y libertad. Es tiempo de unidad”
Alma Mellado. Consejo Círculo Matríztico

“Es preciso que las mujeres nos sentemos en círculos a tejer el mañana. En círculos donde mujeres políticamente activas comiencen a abrirse a prácticas de espiritualidad femenina de la misma forma que las buscadoras de lo sagrado femenino se transformen en activistas para el reposicionamiento del lugar de la mujer. Es necesario que un crecimiento transpersonal comience a ocurrir en las mujeres como una forma de servicio planetario, entregando su poder y fuerza, aplicando su sabiduría intuitiva para las transformaciones sociales, donde se de el proceso de creación de una nueva cultura de paz y real belleza,
transformando los registros del patriarcado en lo profundo de la psique femenina.
Yo no quiero el lugar de los hombres, yo quiero mi propio lugar! Benditas sean todas las mujeres en sus cualidades.”
Sabrina Alves - Clã do Ciclos Sagrados. Brasil


“El despertar de la Energía Madre Femenina está siendo una actitud de vida para nuestra Madre Tierra, para honrarla, y de alguna manera concreta devolverle todo lo que se le ha quitado a través de la historia de la humanidad. Es un bello despertar que día a día va creciendo desde el amor puro y fraterno, en equidad con los hombres, desde la Paz no desde la lucha, y desde el cultivar la Tierra para sentir con nuestras propias manos lo que la Pachamama tiene que enseñarnos, para así de una vez por todas tomar conciencia de que la Tierra está viva, y que nuestros vientres de mujer están conectados con ella.
Ahora nosotras mujeres sensibles, despiertas, atentas a los cambios, sentimos las aguas emocionales dentro y fuera de nosotras mismas, como espejos, hijas de la luna, danzando y también honrándola, ya que somos parte de sus ciclos que están dentro de nuestros ciclos, y así atentas a los movimientos, ofrendamos nuestra sangre que nos es de guerra sino de vida y amor hacia la Tierra para que las flores crezcan bellas y así también nuestros corazones.”
Canela Versluys. Consejo Círculo Matríztico


“Los círculos de mujeres ancestrales pretenden dar a conocer el conocimiento y la fuerza de las mujeres de la Tierra; sabiduría de abuelas sabias que a pesar de las dificultades y disgregación del mundo actual, jamás han dejado de ser mujeres, y se han mantenido sin perder la sabiduría de su tradición y que mediante estos encuentros pueden transmitir su experiencia hacia otras mujeres, tanto indígenas como occidentales.
Las que han portado el conocimiento en este país y en nuestras culturas originarias han sido en primera instancia las mujeres. Las mujeres son las que educan a los hombres, a sus hijos, a sus nietos. La mujer es la primera escuela, ya que la primera educación que se recibe es la maternal. La mujer es la conocedora de los misterios de la creación; ella conoce el misterio del origen de la vida porque ella misma es dadora de vida mediante la concepción. Si la Mujer está sana puede formar una familia y una comunidad sana. Por lo cual la mujer es la que debe reconstruirse para poder tener una sociedad más justa, equilibrada, sabia y armónica.”
María Quiñelén. Lawentuchefe (Mujer de Medicina Mapuche), Piñeñelchefe (Partera).
Mujer Ceremoniante Círculo de Sanadoras Santiago.

Mahi -Carolina Barahona- es Psicóloga, facilitadora de Círculos de Mujeres y Co-fundadora del Circulo Matriztico.
Aportes del Consejo de Círculos femeninos: Canela Versluys, Samai Ximena Torrico, Alma Mellado, María Quiñelén y Sabrina Alves.

Artículo publicado en la revista Nº 58 de Cons-pirando,2008.
Ha sido tomado del blog del Círculo Matríztico 
¡Muchas gracias!

HACIENDO UN CÍRCULO DE VIEJAS SABROSAS... por Mary Judith Ress


"Cuando las abuelas hablan, la Tierra sana
Cuando las abuelas rezan, la Sabiduría se revela
Cuando las abuelas cantan, la Tierra se renueva"
Boletín del Círculo de las Abuelas

Un grupo de amigas acá en Santiago, después de leer juntas el libro “Las diosas en las mujeres mayores: los arquetipos en mujeres después de los 50 años”, escrito por la sicóloga jungiana Jean Shinoda Bolen, decidimos convocar un círculo de mujeres mayores. Los requisitos: tener 50 años y/o ser post-menopaúsica y/o ser abuela.

Un poco de historia
Según Bolen, cuando las mujeres mayores se reúnen formalmente en un “círculo de
sabias”, están re-haciendo lo que la humanidad ha perdido cuando las culturas indígenas y las culturas que alababan a la diosa fueron conquistadas. Cuando se forma, cada círculo nos hace recordar un tiempo en el que las mujeres mayores eran honradas por su sabiduría y les era reconocida su autoridad para guiar la comunidad. “Lo que existía y posteriormente fue prohibido existe aún en el subconsciente colectivo esperando ser reincorporado a la conciencia. No se trata de inventar la rueda de nuevo, sino de acordarnos de su existencia. Es equivalente a desbloquear una fuente que una vez fue un pozo”, dice Bolen, describiendo estos círculos.
¿Cómo se forma un círculo de mujeres mayores? Según Bolen, transformar un grupo que ya existe en un círculo o crear uno nuevo, depende en las mujeres que van a
participar. Tienen que ser “viejas sabrosas”, con sabiduría y compasión, con una risa
fantástica y mucha “alma”. Tienen que tener bastante rabia contra las injusticias en
el mundo y ganas de trabajar por mejorar la calidad de vida de la comunidad. Tienen
que estar ya en una edad sociológica en la que estén suficientemente libres de sus hijos y otras preocupaciones personales para realmente dedicar su energía a su comunidad — sea su barrio o el planeta.
Aunque cada círculo tiene su propio estilo, hay un patrón común en su funcionamiento.
Los círculos de las mujeres sabias se reunen alrededor de la fogata, en honor a Hestia, la diosa griega del hogar, presente siempre en el fuego sagrado redondo en el
centro de la casa, el templo o la ciudad. Estos círculos tienen un patrón de energía en
la forma de una rueda. Cada mujer presente está conectada a las otras por medio de su conexión al centro del círculo y, a la vez, ella, en sí misma, es un centro; cada una
tiene su lugar en la orilla de esta rueda de energía. El patrón invisible es sentido por
cada una y la fuerza de la conexión crece y se fortalece con el tiempo. Cada vez que se reúne el círculo es como si otro nivel invisible se añadiera al patrón.
Las mujeres que participan en estos círculos de sabias tienen las cualidades que
asociamos con las viejas sabias que conocemos —mujeres maduras con mucha sabiduría y compasión, un buen sentido de humor, un poco extravagantes en su modo de ser— ¡que se muestran a sí mismas!, capaces de actuar con decisión. A la vez, son
bastante imperfectas, mujeres en la tercera edad de sus vidas conscientes de que están envejeciendo y no están tan lejos de la muerte. Saben que la vitalidad, la creatividad y la influencia que tienen en este momento es pasajera y que el tiempo que les queda es limitado y, por esta razón, precioso.
Puede ser que tengan muy poco en común — o mucho. No importa, porque en el círculo lo que se valoriza es la esencia de cada mujer en sí misma — su honestidad, su confianza, su risa sanadora y su compasión hace de cada círculo un santuario de
autenticidad. La estructura de cada círculo es igualitaria en vez de jerárquica.
La resurrección de los círculos de mayores está basada en la práctica todavía vigente
de la Confederación del los Iroquois (las seis naciones de los Seneca) en lo que ahora
es el Este de los Estados Unidos. Para los Iroquois, el bienestar de la tribu depende
de las percepciones sabias y los juicios astutos de sus mujeres mayores, quienes
forman el Consejo de las Madres del Clan. Estas Madres, escogidas por la tribu, son
mujeres que tienen edad para tener hijos grandes pero, a la vez, todavía tienen mucha
vitalidad para ser muy activas en los asuntos de la tribu. Las Madres a su vez escogen
a los miembros del Consejo de la Comunidad, que es el consejo de los hombres.
En el Consejo de las Madres del Clanse reunían todas las preocupaciones de la tribu y, por consenso, decidían las prioridades para remediarlas. El Consejo de los hombres tenían el rol de resolver tales problemas con sugerencias de cómo proceder.
Los hombres no podían ignorar las peticiones de las Madres del Clan y, además, el
consejo de mujeres tenía derecho a vetar la acción propuesta por el consejo de los hombres hasta llegar a un consenso en las medidas a tomar.

Nuestra experiencia en Chile
Dada la situación mundial tan precaria y violenta que estamos viviendo en estos momentos momentos, un grupo de amigas decidimos convocarnos en un círculo de “viejas sabrosas” para abogar por la paz.
Eramos 13 mujeres, cuyos edades iban desde 49 años (cumplirá 50 en enero del 2002) hasta 71 años. Nos juntamos alrededor de un brasero y después de una bienvenida, una de nosotras contó la historia de los círculos de abuelas, basándose en el texto de arriba. A continuación, vaciamos el brasero sobre la tierra y pusimos piedras alrededor de nuestra fogata sagrada.
Con mucha solemnidad, una de nosotras habló de la diosa Hestia y su presencia en la fogata. Como mujeres mayores, somos como Hestia, más y más invisibles para la
sociedad que no nos toma en cuenta, pero con más y más presencia para ser el centro
del hogar — sea de la casa, el barrio, el planeta.
En silencio nos quedamos mirando la fogata por un buen rato, conectándonos con la energía del fuego.
Después, cada una tomó una vela roja que representaba a la diosa que reside en ella, la encendió y se presentó, diciendo por qué había venido a formar parte de este círculo y formulando la petición de tener luz y visión sobre la situación actual. Cuando la última mujer terminó de hablar, hemos empezado a circular alrededor de la fogata con las trece velas encendidas. Después de caminar un tiempo en silencio, cada una tomó un instrumento (un tambor o una maraca) y, sin parar de circular, hicimos nuestra propia música.
Cuando paramos, hubo comentarios y concluimos con la danza de las parteras, sintiéndonos parteras, como nuestras abuelas, de nueva vida.
Y para terminar —porque somos viejas sabrosas y parte del ritual de cada círculo es
pasarlo bien compartiendo los frutos de la tierra— hemos compartido un buen vaso de
vino chileno y otras “ofrendas” como quesos ricos, galletas integrales, maní y pasas.

Mary Judith Ress
Tomado de la página del Colectivo Conspirando
http://conspirando.cl/

Invocación a los Cinco Linajes de Madres: para Abrir el Encuentro del Círculo


Os saludamos
Guardianas del Este, Madres del Aire,
Dama del cuarto creciente,
protectoras de todo nacimiento y todo comienzo.
Veneramos vuestra fertilidad, vuestro misterio y
vuestra sabia alegría.
Invocamos la luz de vuestro amanecer.

Os saludamos
Guardianas del Sur, Madres del Fuego,
Dama de la luna llena.
protectoras de los vínculos entre todos los seres.
Veneramos vuestra compasión, vuestra
ecuanimidad y vuestra sabia generosidad.
Invocamos la radiante luz de vuestro amor.

Os saludamos
Guardianas del Oeste, Madres del Agua
Dama del cuarto menguante,
protectoras de la transformación cíclica.
Veneramos vuestro desapego, vuestro poder de
curación y vuestra sabia actividad.
Invocamos vuestra luz que todo lo transmuta.

Os saludamos
Guardianas del Norte, Madres de la Tierra
Dama de la luna nueva,
protectoras de la interiorización y del retiro.
Veneramos vuestro silencio, vuestra quietud y
vuestra sabia madurez.
Invocamos vuestra fría luz de plata.

Os saludamos
Guardianas del Centro, Madres del Vacío,
protectoras de la muerte y el renacimiento
Invocamos la luz que destruye todos los engaños
Las guardianas han llegado, círculo está abierto,
Bendita sea la Gran Madre del universo todo.

Texto tomado de la Gaceta nº 6 de La Voz de la Arboleda
Asociación de Arboleda de Gaia

Danza de los Cuatro Elementos

¿Qué es un Círculo de Mujeres? por Marianna García Legar, Arboleda de las Hijas de Gaia

"Acude al lugar, o bien elige estar presente.
Escucha atentamente aquello que tenga corazón y sentido.
Dí la verdad sin culpa ni jucio.
Estáte abierto a las consecuencias, no apegado a ellas."
Ángeles Arrien - Las cuatro sendas del chaman

Un círculo de mujeres es un espacio de cultivo de lo femenino. Un ámbito neutral y seguro donde las mujeres nos re-unimos para compartir nuestra esencia, redéscubriéndola y actualizándola.
No nos sentamos al modo jerárquico en que alguien habla al frente y el resto mira sólo en esa dirección sin poder ver el rostro de todos los participantes ni escuchar sus palabras. Nos sentamos en círculo para recordar que todas tenemos derecho a
ser vistas y escuchadas.
Las mujeres nos re-unimos en círculos para recordar quienes somos y aprender entre mujeres acerca de lo femenino.
Los círculos de mujeres tienen un fuego simbólico en el centro constituido por el profundo anhelo de los corazones maternales de que todos los seres tengan casa, comida, sustento, dignidad, salud, libertad y paz; y vivan en comunión con la madre Tierra.
Cada círculo de mujeres es un embrión que hace visible el poder de las madres, de las hijas, de las hermanas; de las esposas, de las abuelas; de las amantes, de las amigas. Un lugar donde aprender a confiar en nosotras mismas y en nuestra manera de entender el mundo.
Un manantial donde abrevar para recobrar fuerza y aliento.
Un espacio donde encontrar verdadero apoyo para llevar adelanteideas y proyectos.
Nuestros círculos se re-unen en las 13 lunas del año, tomando también en cuenta para la celebración la época del año.
Como mujeres hispanas seguimos el calendario de la Tierra de la antigua Europa
y nos nutrimos con sus símbolos, leyendas y actividades. Así experimentamos que los ciclos de la vida femenina corren paralelos a los de la Luna y la Tierra. Eso nos ayuda a recordar quienes somos para sanar y crecer en nuestra esencia.
La rueda de palabra
En el círculo, la atención y la escucha devienen poderosas herramientas de sanación cuando abrimos la rueda de palabra, práctica tomada de las tradiciones nativas americanas.
En la rueda, cuando una mujer tiene la palabra el espacio le pertenece por completo, y todas la escuchan. Ella habla desde el fondo de su corazón expresando su verdad y sus preocupaciones. Las otras escuchan con todas las células de su cuerpo, sin juzgar, interrumpir u opinar. Lo que esa mujer dice no se comenta y, cuando ella ha acabado, habla la siguiente.
Y es entonces, desde la escucha sin juicio, cuando comienzan los milagros que nos descubren que cada mujer -en su carisma y en su etapa vital, en su experiencia y en sus heridas-, siendo única es igual a todas.
El círculo de mujeres deviene así círculo de espejos donde cada mujer nos refleja que todas somos una, y todas albergamos la profunda necesidad de que el modo femenino de vivir las cosas pueda hacer su aportación en este mundo sufriente al borde del colapso.
Trabajando con métodos de consenso hemos aprendido que si el grupo es numeroso es recomendable establecer un tiempo de palabra para que la rueda no se extienda demasiado. En este caso alguien asume la tarea de cronometrar. Cuatro minutos
por persona puede ser un buen lapso.
Qué hacer en los encuentros
Bailar, cantar, leer algún texto, orar, permanecer en silencio, hacer juntas algún trabajo creativo (por ejemplo crear la vara de palabra del círculo, o hacer
un mandala con flores entre todas); y comer y beber en espíritu de celebración son el tipo de actividades adecuadas para los encuentros, que siempre concluyen con la rueda de palabra.
Para diseñar los trabajos es importante ser creativas y dar rienda
suelta a la imaginación.
Es bueno que el círculo refleje las tradiciones populares del lugar en que vive, en las que suelen encontrarse semejanzas simbólicas y bellas coincidencias con el calendario estacional de la Tierra.
La espiritualidad femenina vinculada a la Tierra reconoce la divinidad en todas las tradiciones espirituales del mundo y en esa diversidad se enriquece y recrea.
Al finalizar, se cierra el círculo agradeciendo lo recibido y dedicándolo a todos los seres sintientes y a la madre Tierra.
Hay muchas estructuras diferentes de círculos de mujeres. Algunos están conducidos por alguna que ya tiene experiencia, otros se reparten alternativamente
la conducción o carecen de ella e improvisan el encuentro sobre la marcha.
Hay círculos cerrados, donde las mujeres siempre son las mismas; y círculos abiertos a los cuales puede asistir cualquier mujer que lo desee. Todas las formas son válidas si
se adaptan a las necesidades del quienes participan.
Si hay conducción es bueno recordar que conducir es servir, o sea estar al servicio de la energía del círculo. No debe asustarnos asumir esa responsabilidad; el desafío es lograr conducir de un modo no jerárquico que a todas beneficie y, a la vez, lograr ser una más en el grupo.
Es bonito que cada círculo tenga un nombre elegido por todas las mujeres. Cualquier miembro del círculo que tenga conocimientos de canto, manualidades, danza, teatro, meditación, etc. puede hacer aportes de gran utilidad y es bueno que cada mujer
comparta lo que sabe hacer, desde un pastel hasta cantar una canción.
Los círculos de mujeres aceleran la necesaria transformación del mundo. Cuantas más círculos se creen, más mujeres despertarán y aportarán para que
la esencia femenina retorne y florezca en la Tierra y en la familia humana.

Marianna García Legar
Artículo tomado de la Gaceta nº2 de La Voz de la Arboleda
¡Infinitas gracias hermanas!

Más y Más Círculos...

Los Círculos, palabras de Alce Negro, Hombre Medicina Sioux Oglala

Habrás advertido que todo lo que hacemos los indios tiene forma de círculo, y es así porque el Poder del Mundo siempre trabaja en círculo, y todas las cosas tienden a ser redondas… El firmamento es esférico, y he oído que la Tierra es redonda como una bola y que las estrellas también lo son. Los pájaros hacen sus nidos en forma de círculo, pues su religión es la misma que la nuestra… Incluso las estaciones, en su metamorfosis, describen un gran círculo y retornan siempre a su puno de partida. La vida es un círculo que nace y termina y lo mismo les ocurre a todas las cosas conectadas con el movimiento de ese Poder.

Alce Negro - Hombre Medicina Sioux Oglala

El círculo debe ser un lugar seguro por Jean Shinoda Bolen



Un círculo es la figura contenida en una circunferencia sin fisuras y simboliza la totalidad.
Si la línea que lo delimita se rompe, deja de ser un círculo. El mismo principio puede
aplicarse a un círculo de mujeres: para constituir un círculo y ser un lugar seguro, su límite debe estar intacto.
Ese límite es la capacidad que posee el círculo de preservar sus contenidos, pues es primordial que exista la confianza. Lo que se comunica como confidencia se mantiene como tal; es así de simple.
De lo contrario, nos hallaremos ante un grupo de mujeres que no confían las unas en las otras, o ante una reunión de mujeres con las cuales hay que llevar puesta una máscara y una armadura social. Eso no es un lugar sagrado.
Para que un círculo de mujeres sea un lugar seguro lo que en él se diga debe ser tratado con respeto, por más digna de lástima o vergonzosa que sea una confesión; por más que se preste al más sabroso de los cotilleos.
Revelar la propia intimidad requiere valor y confianza; y es un acto que merece ser honrado y guardado confidencialmente porque si no lo haces fallas a esa mujer, te fallas a a tí misma y fallas al círculo.
Aquello que no se comparte y que, por vergüenza, se mantiene en secreto hace que te sientas -u otra mujer se sienta- inaceptable, excluída del círculo de acogida, insana.
Para que un círculo de mujeres sea un lugar seguro debe constituir un espacio uterino capaz de acoger nuevas posibilidades, donde la mujer y su sueño encuentren apoyo mientras éste sea aún sólo un esbozo sin definir en su psique.
El miedo al ridículo aborta aquelo que podría haberse desarrollado; la indiferencia lo priva de alimento.
Un círculo seguro acoge el sueño de cada mujer confidencialmente, y sustenta la posibilidad de que se realice.

"El círculo debe ser un lugar seguro" Jean Shinoda Bolen.
Extracto del libro El millonésimo círculo.

¿Qué Son los Círculos Matrízticos? Entrevista realizada a Mahi Carolina Barahona, co-fundadora del Círculo Matríztico de Chile


1.- ¿Qué son los círculos matriztricos? 
Los círculos matrizticos son espacios de encuentro entre mujeres, en un ambiente de contención, respeto, amor, conversación, celebración, sanación, ritual y espiritualidad femenina, en los cuales compartimos conocimientos, sabiduría, experiencias de vida, rezos y ofrendas a nuestra Tierra, danzamos, festejamos la vida en todas sus facetas, nos reconocemos como mujeres con nuestros dolores y nuestras dichas, sintiendo el poder que llevamos en el corazón.
Buscamos tejer redes entre diversos círculos de mujeres existentes en diferentes rincones de Chile y de todo el mundo, así como también impulsamos la creación de nuevos círculos femeninos, para que cada día mas mujeres puedan experimentar la magia que se crea cuando las mujeres nos reunimos en un círculo con un centro espiritual, y recuperar esos perdidos espacios de encuentro femenino, de “escuela de vida” en la cual aprendemos las unas de las otras, compartiendo con mujeres de diversas edades y generaciones, descubriendo el encanto de ser mujeres, de conectarnos con nuestra naturaleza femenina y sus ciclos- En el entendimiento de que somos nosotras mismas quienes primero que todo tenemos que honrarnos y reconocernos como mujeres sagradas, creadoras de vida, y apreciarnos, amarnos, tratarnos con respeto, y así a nuestras hijas, nuestras madres, amigas, hermanas, y compañeras de camino.
Somos un entramado entre diversas relaciones basadas en el amor, el respeto y la aceptación. Retomamos el legado de nuestros antepasados a través de las ceremonias de círculos y honramos la energía femenina que surge de la matriz, desde nuestro vientre y que nos hermana como mujeres, como madres, como compañeras de tribu, validando el pensar conectado al corazón, nuestra intuición, nuestra creatividad, el arte de ser mujeres y compartir en unidad.

2.- ¿Cuál es la relación entre ustedes y la espiritualidad de las mujeres?
Como todo circulo siempre tiene un centro, el nuestro está en la espiritualidad femenina, que es el eje que nos sostiene, y se manifiesta como un compartir en conexión con una forma de espiritualidad que encarna lo sagrado de la vida desde lo terrenal y cotidiano, en el valor de nuestras relaciones, con nosotras mismas, los otros y toda nuestra Tierra. Una espiritualidad que nos abarca mas allá del individuo, como comunidad, como círculo, en la que nos reconocemos como madres creadoras de vida en los diferentes niveles (ya sea que seamos madres físicamente o no) una forma de espiritualidad que no esta separada de nuestro cuerpo de mujer, ni del “cuerpo” de nuestra Tierra, una forma de espiritualidad que nos recuerda que todas podemos ser sacerdotisas de nuestro propio templo, valorando la diversidad, la fluidez, reconociendo la belleza que vive en nuestro interior y que podemos vernos en los espejos de las otras, lo que nos trae la conciencia de la unidad, del espacio uterino, circular, acogedor y de amor infinito más allá de toda diferencia.

3.- ¿Cuál es el objetivo de los ritos y ceremonias que realizan? ¿Cuáles son las más importantes o significativas?
En nuestro círculo recogemos diferentes ritos y ceremonias de diversas tradiciones y tiempos, validando la diversidad y la integración. El objetivo profundo tiene que ver con el recuperar los espacios de intercomunicación con las diversas fuerzas de la vida y de toda la naturaleza, así como compartir en comunidad las influencias de las diversas energías de la naturaleza, recordar el valor de agradecer, hacer ofrendas y pedir bendiciones para momentos importantes de nuestras vidas, así también el recuperar los ritos de paso (menarquia , matrimonio, parto, menopausia, etc) como una forma de generar un espacio para elaborar tanto internamente, como en comunidad, todos los cambios que nos traen las transiciones.
En general los ritos más significativos son los que están conectados con los ciclos de la naturaleza, con el ciclo de la luna (celebraciones de luna nueva y luna llena por ejemplo) y los que tienen que ver con la rueda del año (equinoccios, solsticios y los puntos intermedios entre estos) ya que todas esas son fechas de poder y mayor energía, sin embargo lo más importante, más allá de la forma y el momento en que lo hagamos, es el sentido que tiene el rito que estamos haciendo, y cual es nuestra intención y propósito que estamos sosteniendo con ello.

4.- ¿Por qué los ritos que realizan son importantes para el trabajo espiritual de las mujeres que participan?
Es importante recuperar nuestra memoria, que es la memoria de nuestras abuelas, nuestras antepasadas y nuestros antepasados que vivían en conexión con la naturaleza y sus ciclos. Hoy es importante redespertar esa fuente que ha sido dormida por la inercia del statu quo en el que vivimos, redespertar esas claves que llevamos en la sangre y grabada en la piel y que se manifiesta como una necesidad de conectarnos con los principios sagrados de la existencia, y de recuperar la fuente de ritos de pasaje como experiencia en nuestra vida, que actualmente se han perdido y hace mas difícil la aceptación de las diversas etapas de la vida, así como de los acontecimientos importantes de la vida. Los ritos nos recuerdan el sentido de los procesos y los ciclos y que no vivimos una vida lineal, ni unidireccional, sino que llena de transiciones que es bueno establecer para encarnar de mejor forma todo lo que ellas implican, así como también recuperar las instancias de sanación, y de conexión con la inmensa fuente de vida que palpita en el corazón de la naturaleza, en sus ciclos.

5.- ¿Sientes que hay una necesidad espiritual en las mujeres hoy en día? ¿Cuáles son las características de las mujeres que llegan o integran un círculo matríztico?
La necesidad espiritual creo ha estado siempre, sin embargo por la forma de vida que llevamos hoy en día en el acelerado mundo urbano occidental, en un sistema capitalista y patriarcal La necesidad espiritual resurge con mas fuerza en las mujeres que nos damos cuenta del malestar que todo este sistema implica, de lo al revés que funciona el mundo y sentimos esa necesidad de retomar el contacto con referentes de espiritualidad que estén conectados a nuestra experiencia de mujeres.
Creo que la característica principal es la diversidad, de colores, de aromas, de formas, de edades, mas en el reconocimiento de la igualdad que hay mas allá de eso y de que el hecho de ser mujeres nos hermana de una forma muy especial y misteriosa. En general son mujeres que llevan un largo camino de espiritualidad y sienten la alegría de compartir desde un espacio amor, belleza y fuerza femenina, así como también mujeres que han relegado su ser esencial por mucho tiempo y que se sienten llamadas a buscar algo mas, mujeres que buscan contención, sanación, protección, y un espacio de inspiración mutua, de mucha retroalimentación desde la diversidad

6.- ¿Crees en el poder de las espiritualidad para sanar a las personas?
Totalmente. Desde la conexión con la espiritualidad es que podemos trasformar de raíz nuestras vidas, y en esa transformación está la sanación, una sanación desde el alma, desde el corazón que encuentra la paz, el regocijo, la calma, el amor infinito y la comprensión de que somos parte de un todo interconectado, que nuestra labor en la vida es ser instrumentos de la energía divina, manifestándola con la cualidad única e irrepetible que llevamos cada uno de nosotros, y a través de esa fuente tenemos también la posibilidad de ser instrumentos de sanación, sobretodo las mujeres que tenemos una cercanía natural con los dones de sanar, a través de las hierbas, los masajes, a través de una caricia, de un abrazo, de una mirada llena de amor, de un rezo profundo desde el corazón, desde la aceptación de mi misma, y de mis compañeras, desde el no juzgar es que generamos aceptación y con ello sanación y transformación

Entrevista realizada a Mahi Carolina Barahona (Psicóloga, Co-fundadora del Círculo Matríztico (Chile) 
por Patricia Cocq de Feministas Tramando, y tomada del blog de Merche Escursell  KEBUSKAS? dime, dime...  http://kebuskas.blogspot.com/


En la foto, Mahi Caro Barahona y Zaida Zapata en la Conferencia de la Diosa, Capilla del Monte, Argentina, diciembre 2009.